lunes, 1 de agosto de 2011

TIPNIS

Tinku verbal: Andrés Gómez Vela

- 02/07/2011 

      La sentencia con tufo de emperador ha sido dictada: “Habrá carretera, quieran o no”. Entonces, ¿para qué ya consultarán a los indígenas? ¿Para qué conozcan la ira del delegado de la Pachamama?  La historia se repite, escribió Marx, la primera vez como tragedia, la segunda, como comedia. En 1492, llegaron los españoles y dictaron con aire real la misma sentencia: “Estas tierras son del rey, quieran o no”. 519 años después se escuchan las mismas palabras, pero esta vez y para sorpresa de todos, las pronuncia su autonombrado líder espiritual, su salvador, su Mesías. El llamado proceso de cambio puso por encima de la realidad ideales como la justicia, la igualdad, la libertad, cuando en realidad habían seguido siendo las condiciones materiales las que determinan la ideología y las impresiones que tenemos del mundo. He ahí la explicación de la diferencia entre cocaleros e indígenas. Los primeros buscan riqueza material así sea a costa de otras especies, los segundos quieren preservar su única riqueza: la naturaleza. Evo es como China, socialista en discurso, capitalista en la práctica. Su origen étnico es aymara, pero su ADN de clase es cocalera, por tanto liberal y partidario del desarrollo capitalista. Morales es producto de sus relaciones económicas y víctima de su poder narcisista. Lo acaba de demostrar.  Se repite otra vez la historia, para los invasores españoles los indios no tenían alma; para Morales, no tienen inteligencia, por eso cree que son manejados por los “oenegeros” que un día fueron sus amigos, cuando eran tiempos de cambio, pero ¿cuánto ha cambiado con el tiempo? Está irreconocible. Los indígenas aman en serio a la Madre Tierra y no quieren una herida de 306 kilómetros. Para nosotros la selva es como un hotel de cinco estrellas, me dijo un día la indígena María Saravia.  Otra vez la historia; hace 500 años la cruz sirvió para justificar el mayor genocidio que se recuerde en la historia. Después de siglo y medio, los evangelizadores habían diezmado la población indígena. Hay historiadores que aseguran que de 70 millones de seres humanos que vivían en estas tierras, apenas quedaban tres millones. La excusa de hoy es el desarrollo y está a punto de acabar con árboles, plantas, animales, ríos, que si hablaran como en El bosque animado, de Wenceslao Fernández, le dirían a Morales: “No nos mates, nosotros también somos hijos de la Pachamama”.  Pero no todo está perdido, apelo a la conciencia ecológica del Presidente para salvar uno de las reservas más ricas del mundo. Con ese fin le narro un hecho que me contó José Ignacio López Vigil.  En 1988, sesionaba la Asamblea Constituyente de Brasil. Los pueblos indígenas de la Amazonia habían recogido las 30.000 firmas necesarias para presentar una enmienda constitucional sobre el derecho a sus tierras ancestrales. Las galerías estaban repletas de indias e indios con sus torsos desnudos y coronados de plumas. Para sorpresa de todos, el representante de los pueblos nativos apareció impecablemente vestido con traje y corbata. Atravesó el hemiciclo y llegó hasta la tribuna. Le dieron 20 minutos para exponer.  El indio se volvió hacia el presidente del Congreso como pidiendo autorización para comenzar. Y entonces, en vez de hablar, tomó un bolso donde llevaba una caja de tintes y empezó a engalanarse la cara con los colores guerreros de su tribu. Empleó los 20 minutos previstos para su discurso pintándose la frente, las mejillas, el mentón, después miró desafiante a la audiencia con el rostro más digno del mundo. Sin decir palabra, guardó la caja de tintes de sus antepasados y se retiró del salón del Congreso. Ganaron la enmienda, el artículo 231 de la Constitución del Brasil reconoce el derecho de los pueblos indígenas a ser propietarios a perpetuidad de las tierras que siempre ocuparon.  El mensaje ha sido claro: déjennos vivir con nuestro desarrollo en paz. Por ello, la carretera debería ser diseñada rodeando el Parque Isiboro Sécure. Costará más, pero será una prueba de amor a la Pachamama. Andrés Gómez Vela es periodista.

Guaraníes y ayoreos urbanos exigen ser parte del Gobierno Municipal de Santa Cruz

Santa Cruz, 28 Jul (Erbol/AINI).- En el marco de la construcción de las cartas orgánicas, ayoreos y guaraníes del Municipio de Santa Cruz de la Sierra elaboran sus propuestas para la norma que regirá la administración de sus jurisdicciones.

Los indígenas exigen el respeto de la jurisdicción territorial, tanto de la Capitanía Guaraní Zona Cruz como de la Central Ayorea Nativa del Oriente Boliviano (CANOB) de esta forma evitar que se creen Organizaciones Territoriales de Bases (OTB), Juntas vecinales u otras paralelas.

“Somos parte de la historia de esta ciudad por eso pedimos que nuestra voz también sea escuchada, queremos el respeto a nuestros derechos, pedimos que no nos discriminen en la elaboración de la carta orgánica”, expreso Saturnino Cuellar, Capitán grande de Zona Cruz.

Dichas propuestas fueron socializadas con otros sectores reunidos en el Encuentro Social Municipal quienes coincidieron que se deben elegir por voto popular a los subalcaldes de cada distrito.

“Como indígenas queremos ser parte del Consejo Municipal y elegir a nuestros representantes por usos y costumbres así como lo establece la Constitución Política del Estado”, sostuvo.

Entre otros puntos, los indígenas resaltan la creación de una Unidad de Asuntos Indígenas en el Municipio.

Respecto a la salud, los dirigentes exigen que se incluyan a médicos tradicionales de ambos pueblos en los centros de salud y hospitales públicos.

“Es muy importante que representantes de nuestros pueblos estén dentro de los centros de salud para asistir a muchos nuestros hermanos que vienen de la zona rural y no hablan castellano”, dijo Saturnino.

A su vez, demandan la aplicación del derecho a la consulta previa libre e informada, en todos los temas que afecten a sus comunidades o barrios dentro de las cartas orgánicas.

“Que no nos avasallen como paso anteriormente con la instalación del vertedero de Normandía que nos trajo grandes problemas ambientales a nuestras comunidades aledañas a la zona”, manifestó el dirigente guaraní.

Denuncio también que hace tres semanas fueron sorprendidos con un proyecto de ordenanza municipal, sin ser consultados previamente e informados, que manda a cambiar los nombres de las comunidades guaranís por villas.

“La alcaldía tenía que bajar a las comunidades para socializar esta ordenanza, pero hicimos una resolución de impugnación para que sea paralizada”, concluyó el dirigente

CIDOB y CONAMAQ ratifican la marcha en defensa del TIPNIS

Santa Cruz, 1 Ago (Erbol).- El presidente de la Confederación de Pueblos Indígenas de Bolivia (CIDOB), Adolfo Chávez, afirmó que el gobierno de Evo Morales minimiza los alcances de la marcha indígena prevista para el próximo 15 de agosto, pero no se acuerdan los antecedentes de hechos similares que derivaron en situaciones de violencia, como el caso Caranavi.

“No se ha dado la (debida) importancia, pero como han minimizado la situación, no solamente hablando (de la defensa del territorio indígena) sino ahí está el (caso de) Caranavi y en Potosí, que por minimizar y menospreciar se volvió grande (el problema), aseveró.

Por su lado, los indígenas de Q’ara Q’ara Suyu del Norte Potosí también ratificaron su decisión de sumarse a la caminata junto a los nativos del oriente boliviano en defensa del TIPNIS y por la aprobación de la Ley de Madre Tierra en la Asamblea Legislativa Plurinacional.

Chávez, en declaraciones a radio Santa Cruz de la Red Erbol, insistió que la solución del problema pasa por la revisión de la propuesta inicial de la construcción de la carretera planteada por el gobierno de Morales que atraviesa por la mitad del Territorio Indígena Parque Nacional Isiboro Sécure (TIPNIS).

De la misma forma, a mediados de julio pasado, el Consejo Nacional de Ayllus y Markas del Qullasuyu (CONAMAQ) respaldó la marcha nacional del 2 de agosto convocada por la CIDOB y las comunidades del TIPNIS que rechazan que el tramo II de la carretera atraviese por la reserva natural.

miércoles, 6 de julio de 2011

CPIB dice que ni Evo Morales ni Álvaro García Linera conocen el TIPNIS

Trinidad, 5 Jul (Erbol/Valle Press).- El presidente de la Central de Pueblos Indígenas del Beni (CPIB), Pedro Vare, reveló que no sólo el senador masista Isaac Ávalos no conoce el Territorio Indígena Parque Nacional Isiboro Sécure (TIPNIS), sino todos los que impulsan la carretera Cochabamba-Beni, incluidos el presidente Evo Morales y el vicepresidente Álvaro García Linera.
Dijo que como no conocen el TIPNIS, plantean situaciones sin medir el daño que podrían ocasionar el imponer una vía caminera que destrozará la riqueza natural de una zona protegida y generará penetración de culturas que terminarán aniquilando a las originarias.
Explicó que el presidente del Estado, Evo Morales, nunca visitó la zona en cuestión y sólo llegó hasta el límite, hasta la zona colonizada y no ingresó al bosque donde hay vida y los indígenas dependen de esos bosques para alimentarse y vivir.
“Muchos políticos hablan del TIPNIS y no saben ni siquiera lo que es el TIPNIS, a quienes beneficia, cuantos lo habitan y donde está ubicado”, agregó.
Vare dijo que era tiempo de hablar conociendo la realidad del TIPNIS y lamentó la intransigencia del senador Ávalos que sin conocer que es el TIPNIS apoye la construcción de un trazo caminero que causará daños ambientales de gran consideración.
Confirmó que desarrollan reuniones permanentes entre las instituciones indígenas benianas y la Central Indígena del Oriente Boliviano (CIDOB), que desplazó una comitiva a Trinidad para coordinarán y organizar la marcha indígena del próximo 2 de agosto contra la construcción de la carretera que unirá a los departamentos de Cochabamba y Beni.

martes, 5 de julio de 2011

Indígenas temen que cocaleros los avasallen y saquen recursos naturales

La Paz, 4 Jul (Erbol).- En los últimos 20 años, aproximadamente, el sector colonizador cochabambino se fue expandiendo en el Territorio Indígena Parque Nacional Isiboro Sécure (TIPNIS), que se encuentra entre los departamentos de Beni y Cochabamba, y se divide en siete polígonos.
Los colonos se asentaron en el polígono siete para cultivar coca y los indígenas chimanes, que vivían en ese lugar, tuvieron que emigrar al polígono uno, porque no lograron convivir con ellos.
Colonizadores e indígenas se diferencian cuando se tiene que hablar de preservar el medio ambiente, de cuidar el TIPNIS y de respetar la vida, explicó el director Ejecutivo del Museo Nacional de Historia Natural, Mario Baudoin.
“Tenemos un espacio donde hay un interés económico fuerte departe del sector colonizador. En el otro lado está el espacio único disponible, para una serie de pueblos indígenas que tienen sus valores culturales enraizados ahí (Isiboro Sécure). Entonces los pobladores están viendo de una forma muy pragmática, cuál es el resultado de la confrontación con un sector tremendamente dinámico económicamente que es el sector campesino colonizador que los avasalla y los hace desaparecer”, aseveró.
Baudoin identificó a la expansión capitalista por el oriente de Bolivia, desde los años 70, con carreteras y el desarrollo agrícola, como el inicio del esparcimiento de colonizadores por tierras bajas.
“Asociado a la carretera Chimoré – Yapacaní, se financia el funcionamiento por parte del tiempo del Parque Nacional Amboró y Carrasco, que es por donde pasa la carretera, pero esto transforma el lugar en un área de expiación de colonización mucho más fuertemente y se empieza a expandir la frontera colonizadora por esta carretera principal ahora, Cochabamba a Santa Cruz. Eso bordea el área ocupada por los trinitarios, mojeños, yurakarés, que era el área del Isiboro Sécure”, declaró.
ACUERDO INDIGENAS COLONIZADORES
A inicio de los ’90, colonizadores e indígenas llegaron a un acuerdo para acomodarse en una parte del polígono siete. Pero las consecuencias se sienten ahora, puesto que los primeros no respetaron los límites del pacto, lamentó el presidente de la organización indígena del TIPNIS, Adolfo Moye.

“Eso no significaba que ellos (colonizadores) tenían derecho ya a decidir por nosotros en todo el TIPNIS, sino es justamente en su área el polígono siete donde un decreto (22610) les da potestad. Primero fueron unos 6 mil a 8 mil colonos, que actualmente están entre 15 mil familias”, señaló el indígena.

La secretaria de Educación de la organización indígena, Leida Humanday, contó que desde que los colonizadores empezaron a asentarse en el TIPNIS devastaron hectáreas de tierras.

“Lo que hacen ellos es invadir no más, para sembrar coca. Ellos no entran a sembrar plátano, yuca, ellos entran de inmediato a sembrar coca a hacer su phishicata (chaqueos), para eso lo quieren las tierras. Mientras que nosotros los indígenas lo ocupamos para hacer nuestro chaquito y a nuestro hijos mantener de la pesca y de la casa de animales que hay en los montes”, aseguró

Sociólogo asegura que carretera en el TIPNIS abrirá paso a la delincuencia y la migración

Santa Cruz, 4 Jul (Erbol).- El sociólogo cruceño, Miguel Ángel Suarez, advirtió este lunes que la construcción de la carretera Villa Tunari – San Ignacio de Moxos dentro del Territorio Indígena Parque Nacional Isiboro Sécure (TIPNIS) dará paso a la delincuencia de los pueblos indígenas que habitan en ese sector y a la migración de éstos.




Explicó que con el ingreso de terceros en el Isiboro Sécure, que se encuentra entre los departamentos de Beni y Cochabamba, se provocará la aculturación de los pueblos indígenas Yurakaré, Trinitario, Mojeño y Chimán.



“(La construcción de carreteras) hace que la zona ya no sea buena, sino hay robos, delitos, las violaciones aumentan. Existe destrucción de familias”, declaró Suarez a radio Santa Cruz de la Red Erbol.



Para el sociólogo la construcción de carreteras en sectores como el TIPNIS sólo provoca la explotación de recursos maderables.
“Está demostrado a nivel mundial que las carreteras, son las que causan mayor deforestación a nivel mundial. Cuando se construyen carreteras, los campamentos instalados en el transcurso de las carreteras son muchas y vienen gente del otro lado. Los capataces contratan a las mujeres para que trabajen en las cocinas y así hay una relación donde hay destrucción de hogares de familias, gente que se va con los trabajadores, existe así un proceso de aculturación”, manifestó.



Sugirió que el gobierno del presidente Evo Morales debe buscar otras alternativas para la construcción del segundo tramo del proyecto carretero

CIDOB quiere implementar un programa para reducir gases de efecto invernadero